5 datos sobre la pasta que desconocías

5 datos sobre la pasta que desconocías

La pasta es uno de los alimentos más populares dentro de la dieta mediterránea.  Sin embargo, muchas personas creen que este tipo de alimento engorda, razón por la que no suelen incluirlo en su dieta. La pasta, al ser rica en carbohidratos, nos ayuda a estar cargados de energía durante todo el día, además, consumiendo 100 gramos de pasta, estaremos aportando a nuestro organismo 5 gramos de fibra y minerales (magnesio, potasio, fósforo, vitaminas del grupo B, selenio..), que ayudan al metabolismo de los hidratos de carbono y al buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso.

Su fórmula (mezcla de agua y sémola) se hizo popular gracias a su acompañamiento estrella: El tomate. Una receta que, al parecer, surgió en el sur de Italia hace más de 200 años. Sin embargo, existen otras muchas leyendas acerca del origen de la pasta y muchas preguntas nutricionales acerca de este alimento. En este artículo, resolvemos seis preguntas sobre la pasta, que seguro que desconocías.

¿La pasta engorda?

Falsa. Son muchos los que creen que la pasta engorda, pero no oes así. El más reciente consenso de prevención y tratamiento de la obesidad, firmado por once sociedades españolas de nutrición, concluyó que las dietas con mayor contenido de carbohidratos complejos (presentes en la pasta) se asocian con un menor peso corporal. Los miembros de esta reunión aconsejaban, además, incluir la pasta en todas las dietas con el fin de prevenir la obesidad.

¿En qué momento del día es más recomendable comer pasta?

 

Algunos creen que es mejor ingerir carbohidratos por el día, ya que por la noche podría provocar un aumento del peso corporal. Esta afirmación sería falsa, ya que hasta el momento no se ha demostrado científicamente que así sea. Ninguna guía dietética de referencia hace alusión al momento en el que es más recomendable ingerir este alimento.

¿Cuál es el modo más correcto de cocinar la pasta?

 

Aunque parece un detalle menor el modo de cocer la pasta, es más importante de lo que creemos. Si vamos a cocinar pasta en casa, es importante que nos leamos las indicaciones del fabricante, ya que la forma en la que la cocinemos provocará que el plato sea una fuente de energía lenta o, por el contrario, en un plato rico en azúcares de fácil y rápida asimilación. Para que la pasta sea una gran fuente de hidratos de carbonos complejos de absorción lenta, debemos cocinarla “al dente”, o lo que es lo mismo, cocida por fuera y algo cruda por dentro.

Una forma sencilla de preparar la pasta de manera correcta es calentar un litro de agua con un chorrito de aceite por cada 100 gramos de pasta. Cuando rompa a hervir el agua, añadiremos un poco de sal y la pasta. No debemos olvidar removerla de vez en cuando para que no quede compacta. Para averiguar si la pasta que estamos cocinando esta “al dente”, podemos sacar un macarrón de la cazuela, partirlo por la mitad, y comprobar que en el interior está algo cruda. Ese será el momento de retirar la pasta del fuego y escurrirla.

 

¿Influye la forma de la pasta?

 

La respuesta es sí. La forma de cada tipo de pasta no es fruto de la casualidad. Por ejemplo:

Las pastas de tamaño pequeño, como los fideos o las estrellitas, se utilizan generalmente para la elaboración de sopas.

Las pastas alargadas, como los espaguetis, son perfectas para realzar las salsas cremosas.

Las pastas en tubo, como los macarrones o las plumas, ayudan a almacenar las salsas que la condimentan, despertando el paladar de los más exigentes.

Las pastas más grandes, como las cochas o los gigantones, son perfectas para ser rellenadas y horneadas. Cuantas más curvas y recovecos contenga la pasta, mejor se adaptara a las salsas que incorporen trozos de carne, pescado o verduras.

 

 

¿Qué salsas combinan mejor con cada tipo de pasta?

 

En las pastas alargadas, las salsas que mejor se adaptan son: la salsa de tomate, napolitana, fruti di mare, salsa alioglio, carbonara ligera con nata y huevo o salsa pesto.

Para las pastas en tubo podemos arriesgar un poco más, siendo las más recomendables: salsa boloñesa, salsa carbonara, salsa funghi o salsas que contengan bacon, salchicha o bechamel.

Para las pastas más grandes se recomiendan las salsas con verduras o los rellenos de foie o setas combinados con salsas más ligeras.

Las pasta de tamaño pequeño, es mejor destinarlas a sopas, caldos o fideuá.

 

Por todos estos motivos, no deberíamos tener miedo de incorporar un alimento como la pasta en nuestra alimentación diaria. Desde Pasta Nostra Zaragoza, te invitamos a acercarte hasta la C/ Marqués Casa Jiménez 8 y probar nuestras variedades de pasta. La calidad, la tradición italiana y el equipo humano son los tres pilares fundamentales que forman Pasta Nostra Zaragoza, el lugar ideal para una cena en pareja o reuniones de amigos y familiares.

 

 

 

 

 

 

 

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